No te culpo

No te culpo.

Eres como eres y por eso me emamoras.

Tu locura por bandera y el despiste por zapatos.

Cara de niña buena que esconde un demonio celestial.

No te culpo.

Espero cosas que no van contigo, que mo te nacen.

Eres de líneas rectas, sin dobleces ni esperpentos.

Y yo espero filigranas y triples saltos mortales de necesidad.

No te culpo.

Haces de mi lo que quieres, bruja.

Por que haberlas hailas y tú hechizas mis miserias y las conviertes en danzas.

Por que me quitas el sentido y perdido, acabo encontrándome siempre entre tus lunares.

No te culpo.

Si podrías hacer feliz a mil y tu mil soy yo.

Si tienes claro que no somos dueños de nadie ni vasallos de otros, pero si esclavos de nuestra cama caliente.

Si tu cara dice lo que tus palabras no sin capaces.

No te culpo.

Caminas a mi lado, ni atrás, ni delante, de la mano y con la cabeza alta.

Avanzas firme sin saber a donde vas,pero teniendo claro con quien.

Y yo, yo te seguiría hasta el mismo infierno si con ello me abrazas.

No te culpo.

Sabes de mi devoción por ti y lo aprovechas pidiéndome más.

Con miradas furtivas y labios mordidos, buscando contacto letal.

Con ganas, deseo y pasión.

No te culpo.

Si has tambaleado mis días.

Si has dibujado mis sonrisas.

Si has hecho de tu pelo mi hogar.

No te culpo.

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Refranero popular

Que la experiencia es un grado.

Que si te caes te levantas.

Que los años pesan y las puñaladas duelen.

Que la vida es muy puta, y yo ya soy muy mayor como para no follármela.

Que si te he visto si que me acuerdo.

Que el camino se hace al andar y yo ya voy corriendo.

Que quien golpea primero, es un falso y un traidor.

Que amanece y aún asi me parece muy poco.

Que a quien madruga no le ayuda ni Dios.

Que el pájaro volando y no en mi mano, que yo no soy dueño de nadie.

Que en casa del herrero hay que currar de sol a sol para llevar el pan.

Que quién roba a un ladrón, sigue siendo un cabrón.

Que el karma existe pero no para quien se muere de hambre.

Que las cosas claras y el chocolate que no falte.

Que a quien buen árbol se arrima, siesta que se lleva.

Que más vale tarde aunque a veces es mejor nunca.

Que al pan, pan, pero a mi dame vino y luego ya veremos.

Que si me miras me pierdo y me encuentro en tus ojos.

Que cualquiera es poeta con tres letras y músico con cuatro acordes, pero muy pocos remueven tu mundo.

Que no tengo nada que decir y aquí estoy, diciendo sin decir, escribiendo por no reír… ¿o era llorar?

Descarrilo

Tengo tantas ganas de todo que muchas veces no me salen las palabras.

Me quedo mirándote con cara de tonto y suspiro, buscando el aire que mis ansias me quitan.

Te pienso si no estás, te imagino cerca.

Si te tengo cerca, descarrilo.

Palabras entrecortadas sin ningún tino que buscan salir de mi boca sin filtro.

Quinceañero empedernido.

Soñador irreverente busca guerrera ardiente para vivir historias sin sentido.

Sonrisa enlatada en una película de De Niro.

Buena música, comida y un buen vino.

Te admiro.

Boquiabierto me quedo, no me mires que me muero.

O mírame y llevame en tu vuelo, a ras de suelo, a diez centímetros de tu pecho, hogar.

Rodeame de besos dulces de labios salados, de esos húmedos color rojo vida que más que dármela, me la quitan.

Tengo tantas ganas de tanto que muchas veces me aguanto,

y no te digo lo que sabes, que te quiero a mi lado,

con cara de tonto,

con cara de enamorado.

Dioses

Consigues que los propios Dioses te recen.

Pecas en mi mente con tu sonrisa angelical.

Cara de niña buena, voz celestial

que me lleva al infierno de tu deseo.

Mirada inocente que esconde un sueño etéreo de lava ardiendo en tu espalda.

Odio tu falta, anhelo tu pelo.

Dulce amargo, sabor a verso.

Miedo escénico de este trovador enfermo.

Canto excusas para mirar dentro de ti y abrazar tu pecho, por fundir tu sexo, por hacerlo eterno.

Consigues que los propios Dioses te recen.

Muevan montañas por verte.

Abran mares en calma,

nieguen su propia existencia y blasfemen.

Mirada triste y cabeza alta

Mirada triste y cabeza alta.

Florecen en mi nuevos retos, metas.

¿Cuántas veces me abandone por tus ojos?

Hoy me quiero renacer. Volver a batir mis alas muertas que resurgen a cielo abierto desde las heridas más profundas que dejaste.

Dolor.

Dolor del que sana, del que llega dentro y agarra fuerte el corazón.

Miedo.

Miedo a volver al abismo de tus besos. De noches tristes y mañanas vacías. A volver a volver. A no quererme más.

Mentira.

Mentiras henchidas de odio que salieron de tus labios color hielo y, que a la postre, sirvireron para regar de nuevo mi mirada eterna, florecida, creciente.

Agradecida.

Agradecida por haberme enseñado que nada vale nada si no es conmigo. Si no me quiero, si no me valgo.

Gracias.

No son dos tetas

No eres dos tetas ni un buen culo.

De eso estoy seguro.

Y esto no quiere decir que no me pongas.

Si no que es tu mente la que me excita y me provoca.

Son las palabras que salen de tu boca y no solo lo que haces con ella cuando me tocas.

Son tus manos pequeñas pero firmes que me rozan.

Las que dibujan un futuro intenso poco reproducible en versos.

Son tus miedos.

Tus defectos que se visten de virtudes cuando sonries, cuando me regalas tu risa entre dientes para que no deacubran lo que sientes.

Son tus chistes malos, tus silencios y tus pasados.

Son los vientos de cambio. La velocidad y em vértigo. Tu sexo.

No eres dos tetas y un buen culo.

Y eso, que seguro, me perdería en ellos a cada segundo.

Muerte al traidor

Aprieto los dientes.

Me inundo de rabia.

Lo siento, no tolero las injusticias, los mediocres, ni los aprovechados.

Creo en el trabajo, la constancia y la actitud.

La puta actitud lo es todo.

Si das tu cien por cien, me tienes para lo que necesites.

Cuenta con mi escudo si te dejas la vida en cada segundo, pero mi hacha caerá sobre ti si vives de pisotear vidas ajenas.

No me quita el sueño que hables de mi a mis espaldas, pero cuídate muy mucho de hacerlo de alguien mientras escucho.

Hablo rudo, digo tacos y me cago en todo a diario, pero tiendo mi mano a quien aprieta su puño con fuerza, con ganas.

No soy perfecto, me equivoco. Tolero el fallo. Lo que no tolero es quien pone su ventilador de mierda a trabajar para salpicar a otros, para excusar sus fallos, para salir de rositas.

Te deseo lo peor si eres así. Soledad, dolor y decepción.

Muerte al traidor.