¿Quién eres?

¿Quién serías sin tus miedos?

¿Qué harías sin tus creencias?

¿Hasta dónde te limitan tus pensamientos?

¿Hasta dónde dejas que te influya una opinión?

Retardas tu crecimiento,

frenas tus pasos.

Todo por palabras vacías, llenas de envidia que solo busca atarte al suelo.

Levita.

Anda a diez centímetros del suelo, sin mirar por encima del hombro, pero con la cabeza bien alta.

Nada entre opiniones y bucea entre mentiras para encontrar la única verdad de todo esto, el que tú eres por y para ti y para nadie más. Que tu vida es tuya y nada puede pararte.

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Floréceme

Créceme dentro y florece en mí.

Acaríciame, bésame, hazme sentir.

Cállame con tus labios color cielo

y dame fuego eterno.

Aquí te espero.

Con el alma abierta y sin miedos.

Sube lento, sé certero.

Muy dentro.

Abrázame estos infiernos.

Saca el demonio que llevo dentro.

Ya no puedo.

Desvístete, te ordeno.

Sígueme el juego.

Haz que tu lengua sea mi veneno.

Mátame de placer.

Guíame por este sendero.

Erótico pendenciero.

Dame todo lo que merezco.

Risas.

Amor.

Y mucho sexo.

Querido yo pasado

Querido yo pasado, dos puntos.

Ya sé que tu vida no es nada fácil, que recibes golpes, que sufres a veces.

También sé lo bien que te lo pasas, tus idas y venidas y tus locuras máximas.

Pero si me permites, yo, que no he sido nunca de seguir consejos, voy a intentar ofrecerte algunos. Intenta escucharme, aunque sé que no lo harás.

Recuerda aquella persona a la que fallaste sin explicación, pídele perdón. Valora todo ese tiempo que te dedicó sin vacilar, sin frenos, dándote todo su ser sin un solo pero. Dile ‘te quiero’.

Tiende tu mano a todos los Judas con los que has caminado, sigue haciéndolo. Equivócate con las personas, que te critiquen, pero hazlo. No vayas contra tus valores, ayúdales, pues eso es lo único que te define.

No temas cambiar, es más, hazlo. Evoluciona y crece, varía tu opinión, vuelve a cambiar. Piensa lo uno y lo otro, discute contigo mismo. Pero mantén firme solamente una cosa, tus principios, pues son el mejor regalo que te han hecho tus padres y lo único que no se puede corromper.

Da las gracias una y otra vez. Gasta toda tu saliva en agradecer. Cada pequeño detalle, cada gesto. Valora lo que cada persona desconocida hace por ti sin esperar nada, sonríeles.

Abraza a abuelo, no siempre estará. Guarda cada momento en tu cabeza y rememóralo cuando te sientas sólo. Sentirás su calor. Llora por él hasta que sangres por dentro. Deja que sangre hasta cicatrizar, y cuando lo haga, dibuja sobre esa marca al lobo, tu animal, que no solamente le habla a la Luna, si no que cuida de los suyos hasta el final.

Y con esto me despido, calamidad. No te voy a dar más pistas ya. Tu agárrate fuerte que curvas habrá, ni te puedes imaginar.

Una última cosa, recuerda, si te caes, levántate una vez más.

Agua

Veo como tu mar incesante bate fuerte mis orillas.

Con su fuerza, mueve mi arena, que otrora, estaba impregnada de miedos color venganza.

Llegas a mi costa y me ennobleces.

Formas acantilados con mis brazos y consigues que, en un aleteo de pájaro, llene cada pecho que abrazo.

Tu sal. Fresca y llena de magia. Fría, sincera.

Tu sal, que llena mis manos de risas, de minutos ganados a un reloj que es la vida. Llena de idas y venidas.

Eres océano salvaje que forma rías, que abre ojos y confía.

Cada metro de tus playas me mece en calma, me tranquiliza, me mima.

Hace que me conozca más y más dentro, y me respete, me quiera.

Pero también me subleva, me da fuerza. Me envalentona. Hace que me enfrente a las injusticias, al poder, a lo establecido.

Me haces ser.

Me mojas con tu agua cristalina, como tu alma, como la mía.

Juntos somos todo y somos nada.

Somos agua.

No es aire

No es aire lo que respiro desde que tú no estás.

Mis pulmones se llenan de miedo y soledad.

Dejaste un vacío eterno y, enfermo, cabalgo en el tiempo de nuestros recuerdos.

Tropiezos constantes con tus deseos. Faltas, reproches y celos. ¿ En qué momento perdí tus ‘te quieros’?

Paso noches en vela aferrado al olor que en mos sábanas dejó tu pelo. Supongo que tendré que pasar este duelo. Me repito, no, no y no, no quiero.

Mátame a besos una vez más, libera mu cuerpo y hazme volar.

Dame tu sexo, hazme hogar.

Ojalá aprendiera antes de esta soledad.

Broma macabra que no quiero pasar.

Perdón, perdón, vuelvo a rezar.

Dioses paganos os imploro, ayudad.

Haced que vuelva, que ría, que quiera caminar.

Y yo a cambio, con mis manos, dibujaré un nuevo final.

Pena

Cierro mis ojos y miro alrededor.

Siento pena.

Crisis de valores.

Mentiras y guerra.

Tiempo que mata tiempo y personas que hace mucho que dejaron de serlo.

Egoísmo.

Ombligos enormes y mentes pequeñas.

Pensar duele, lo sé, pero si duele, está vivo.

A veces cura más una frenada en seco que una escapada hacia delante.

A veces el mero hecho de observar sana heridas abiertas.

Esperanza.

Pequeños gestos que hacen creer por momentos que los humanos, vuelven a serlo.

Pequeñas muestras de afecto sin necesidad de obtener nada a cambio.

Perdones pedidos como gesto.

Incrédulo.

Vuelta a los infiernos.

A luchas constantes de egos.

A pisotear lo bueno, apartarlo, quemarlo y mandarlo lejos.

Siento pena.

Dolor.

Miedo.

Principios abandonados por dinero.

Muerte lenta y sin remedio.

Que triste es ser despierto.

Nada

Vale que ya nada te remueva.

Que cada puesta de sol te parezca igual que la anterior.

Acepto que pienses que ya nada te hará vibrar de nuevo.

Entiendo que sigas impasible tu camino.

Puedo comprender, y creeme, comprendo.

Que cada día que pasa es un infierno.

Nada que prenda la chispa de tu sentimiento.

Nadie que alegre tu cielo en este invierno.

No creas que no te veo,

que veo tu alma vacía y tus bolsillos llenos.

Que cuentas lágrimas nocturnas para evitar sueños.

Que nadas en mares de rutina en tu velero.

Te aseguro que entiendo tu duelo.

Un día y otro día, sin más aliciente que un sueldo.

Créeme si te digo que mataría por ver de nuevo tu fuego.

Quemarme una y otra vez en tu pecho.

Derribar tópicos típicos muros que creas en tus besos.

Tú puedes hacerlo,

en ti creo.

Abandona tu cárcel, quema tu imperio.

Hoy, séque vencerás tus miedos.