Presente II

Pasos incorrectos que poco a poco se convierten en grandes aciertos.
Pasos certeros que acaban siendo los peores errores.
¿ Y si ya no hay marcha atrás?
Piensas y repiensas todas tus decisiones, ¿y si?, ¿y si?.
Llenas tu cabeza de hipótesis que no hacen más que sacarte con cosas que nunca pasaron ni pasarán, personas que se han ido, ciudades que quedan atrás. Son todo realidades en el mundo de Nunca Jamás.
Desconectar tu cabeza por momentos y divagar en otros mundos paralelos, en otras líneas temporales; ¿y si?, ¿y si? de nuevo.
Te alejas de tu presente, de tu realidad y cambias de camino sin darte cuenta que lo realmente importante eres el Tú de hoy ahora.
Gastas tu energía en enmendar errores pasados que no puedes cambiar, en ponerte vendas a heridas que ya llegaron a cicatrizar.
Equivócate, aciértate, vive tu día, guíate por tu instinto, por tu intuición.
Mira atrás sólo para aprender y siempre, siempre mira hacia delante con la cabeza alta y los pies a un metro del suelo.

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Derroche

Al ritmo de tus caderas viven mis deseos, deseosos de tocarlas una vez más.
Al son de tu risa late mi corazón, esperando una palabra tuya que me diga que me acerque una vez más..
 A tus órdenes, bajo mis pantalones y desnudo mis miedos. Sin ropajes, transparentes son mis intenciones.
A un segundo de besarte suave y eterno, lascivo y puro al mismo tiempo, contradictorios como tu sexo que pide guerra hablando de amor.
A un instante de hacerme infinito entre tus pechos, de correrme de alegría sobre tus sábanas olor hogar. De creerme algo o quizás alguien.
A una vida de compartirla contigo, como hicimos miles de veces atrás, borrachos de sentimientos y lujuria. Ligeros de equipaje pero llenos de ideales.
Derrochando sexo.
Derrochando amor.

Vía de escape

Puerta entreabierta,
vía de escape.
Solución fácil a todos tus problemas.
Nunca me has querido ni lo harás.
Solamente soy tu salvavidas entre toda tu marejada de sentimientos.
Tu cable a tierra en tus noches de tormenta.
Has pasado por ciertos de brazos que no te aman ni te respetan, que te hacen daño, que sólo te buscan por tu esencia y, cuando la tienen, escapan sin mirar atrás con la ropa en la mano y el deshonor entre las piernas.
Y siempre que pasa, vuelves a mi.
A recargar toda tu energía que otras han robado, a apoyarte en un hombro que una y otra vez está ahí para ti.
Y como vienes…también te vas, sin hacer ruido, a otros brazos que prometen días de vino y rosas y solamente te dan espinas.
Y a sabiendas, ahí estoy.
Fuerte como el mar, tenaz como las olas.
Esperando que mañana vuelvas a romper en mis orillas echa pedazos.

Presente 

Piensa en todos y cada uno de tus pasos. Los que fueron en falso, en los grandes aciertos.
Echa la vista atrás sin juzgarte. Rememora lo que fuiste en otros tiempos, en otras vidas.
Perdónate si has de hacerlo y celébrate en todos esos momentos que superaste a las circunstancias tomando el timón de tu destino y te llevaste a buen puerto.
Invéntate miles de historias, de vidas que te hubiera gustado sentir, que la realidad no te frente, cuéntalas mil y una veces hasta hacerlas tuyas, hasta sentirte en ellas.
Escribe tu libro de historia, con sus guerras, sus treguas y sus conquistas. Firma mil tratados contigo mismo y cabalga veloz hacia tus próximos objetivos.
Tócate, siente cada parte de tu cuerpo, pues siempre te ha acompañado. Date importancia. Valora cada centímetro de tu piel, pues cada uno de ellos han sido testigo de lo que hoy eres.
Siéntete, ámate como eres, pues eres fruto de tu camino, de tus grande victorias y tus estrepitosas derrotas.
Ámate porque hoy estas aquí.
Ámate porque hoy vives la vida que has elegido.

Mi ventanta

Se dibuja un cuadro perfecto a través de la ventana, imagen familiar, skyline de sentimientos guardados en algún recóndito lugar de mi mente que, antaño, puse bajo llave para que nadie me los pudiera robar.
Cuanto tiempo habrá pasado desde la última vez que tuve está sensación de paz, desde que tu olor impregna mis pulmones y me dan aire renovado para seguir.
Escena tras escena aparecen por mi ventana, como diapositivas de un largo viaje que las neuronas han tenido a bien rememorar hoy.
Tras el cristal, tu silueta, silueta de tus abrazos,tus besos y tus te quieros incondicionales que no me decías con palabras si no con gestos.
¿ Por qué ahora Abuelo?
Bonita película de triste final, corto tiempo a tu lado y mil palabras guardadas junto a los lágrimas que seguiré guardando para que no empañen esta ventana que hoy me hace rememorar esta imagen.
Que hoy, me hace disfrutar una vez más de tus enseñanzas.

Ver en la oscuridad 

Ver en la oscuridad.
Recorrer tu cuerpo con mis dedos y dibujar cartografia con tus lunares.
Guionizar nuestra historia de amor y sexo y teatralizar cada uno de nuestros encuentros como la mejor obra jamás escrita.
Versarnos en la boca con palabras dulces sabor palomitas recién hechas y bebernos la vida a trago sin importarnos la resaca que, seguro, juntos pasaremos mañana mientras nos abrazamos las almas en el sofá de la vida.
Te hablo de no pisar el freno, de no mirar atrás, de vivir al límite que nuestros cuerpos permitan.
De que tu frontera y la mía no se distingan. De declararle la guerra a los miedos y de firmar un tratado de paz en tus sábanas.
Incendiar e incendiarnos una y otra vez con el fuego que desprende nuestro corazón, ardiente a veces y duro de vez en cuando.
Llorar de alegría para inundar las discusiones en lágrimas.
Te hablo de mirar al frente, con la cabeza alta y no olvidar lo aprendido
En definitiva, te hablo de vivir 

Miénteme 

Miénteme mirándome a los ojos y dime que tienes que irte, que no quieres estar aquí, que quizás hasta me odias.
Juega con las verdades, dales la vuelta y haz que resuenen en tu boca palabras que duelan.
Hazlo por favor.
Olvida las buenas palabras, el tacto, los deseos, los sueños.
No construyas puentes, no me des la mano al caer.
No lo hagas por favor.
No cultives esperanzas ni enciendas fuegos con tus labios.
Hazme daño y házmelo ahora.
Déjame en la estacada, llorando.
No quiero quererte, no quiero futuro a tu lado.
Miénteme por favor.
Miénteme todo lo que puedas porque, si no lo haces, me creeré que me haces mejor, que no quiero noches sin ti.
Miénteme, porque como no lo hagas, corro el riesgo de saber, por fin, que es el amor.